sábado, agosto 05, 2006

Carta de un Profesor a la Sra. Presidenta

A continuación, transcribo aquí una carta que haré llegar hoy a la Sra. Presidenta de la República.....
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Santiago, 5 de Agosto de 2006.-
Sra. Michelle Bachelet
Presidenta de Chile:
Al igual que Ud. yo también sufrí la pérdida de mi padre en una situación trágica...Y con el temple propio de la gente de éste pueblo llamado Chile, pude alcanzar un Titulo universitario, fundamentalmente gracias a mi madre.
La diferencia es que al final de mi carrera de cuarenta años, no tengo sino tres hijos con cartones importantes, gracias a la esclavitud asumida con dignidad. Pero, sin patrimonio económico alguno, ni siquiera una milésima del que declaran sus honestos Ministros.
Esto no habría sucedido si mi sueldo no hubiera sido rebajado en un tercio (33%) en éstos últimos treinta años, si mi carrera no hubiera sido declarada "no universitaria", si el Estado me hubiera cancelado lo que hoy llamamos "deuda histórica", etc.
Por todo lo anterior, apelo a Ud. como persona y gobernante, para que disponga el cumplimiento de las promesas económicas de los cuatro gobiernos democráticos y posibilite que muchos docentes curemos en parte las heridas o podamos vivir otro tiempo, con la conciencia que al fin se hizo justicia.
Porque recursos hay y muchos. Prioridades hay, por cierto y la primera es atender al ser humano que es el Profesor. Lo contrario sería extender estas inequidades a la cultura, a la educación, a nuestros niños y a Chile completo.
Saluda atentamente,
Guillermo López López
Profesor
Escuela "Gladys Valenzuela Vallejos"

miércoles, mayo 31, 2006

viernes, marzo 17, 2006

De vuelta al Colegio

Ha comenzado Marzo y nuestros niños y niñas dejan sus juegos y se disponen a habituarse al uniforme, a sus mochilas y a las tareas.
Tambien comienzan las preocupaciones para los padres que habían en muchos casos, dejado pendiente desde Diciembre. Es en este mes cuando las calificaciones de sus hijos los invita a pensar que los resultados no fueron los más exitosos, de acuerdo a las expectativas que se forjó la familia al comienzo de año.


Como es normal, cada familia tiene sus preocupaciones, sus intereses, sus recursos y su cercanía -o lejanía - con las obligaciones escolares de sus hijos. Este cuarteto de características, determina en gran medida el crecimiento académico de los menores. Es decir, la concentración de la familia en las tareas de sus hijos y el efectivo apoyo que le brindan en sus compromisos académicos son en gran parte la determinante en el desarrollo de las cualidades escolares de los niños - y en su éxito.
Digo en gran parte - aunque acepto que es discutible - porque la otra gran parte le orresponde al colegio.

Por más que se haya extendido la Jornada Escolar - con sus ventajas y desventajas - el hogar sigue siendo el gran soporte del progreso escolar de los estudiantes.
Los curso formados por numerosos 40 o 45 alumnos son uno de los grandes escollos en la optimización de la enseñanza de los Profesores. El cambio de modalidad en la metodología de la enseñanza y el desconocimiento de esta nueva Pedagogía, por parte de los padr
es, son escollos importantes. Estos déficit y varios otros , que no es del caso exponer, exigen que la familia se vuelque seriamente al apoyo pedagógico de sus hijos.

Por otro lado, en el ánimo de hacer una reflexión seria acerca de cómo apoyar a nuestros hijos, podríamos hacer una larga enumeración de hábitos a desarrollar en el seno de la familia. Pero, en función de hacer práctico este recuento me atrevo a puntualizar un par de Consejos:

En las primeras semanas debe comenzar la preocupación de revisar, apoyar y complementar las tareas de los niños y niñas. En general, vuelven a clases con una lentitud general, contraria a la rapidez del ritmo pedagógico que los Profesores intentan establecer desde la primera semana de clases. Desde la falta de regularización del sueño hasta la lentitud en la escritura, son factores que se hacen presentes en las primeras exigencias con nota que recibimos en el Informe o primera Reunión de Apoderados. (Un futbolista diría que desde el primer partido importa un resultado éxitoso para salir Campeón al final del torneo).

Frecuentemente, cuando los padres detectan que el ritmo de tareas, de cumplimiento con las lecciones a dominar, no es el óptimo de acuerdo al ritmo que el Profesor lleva con el grupo mas aventajado, ya es tarde para alcanzarlo. De nada sirven los retos o las reprimendas a los niños. Mucho menos efecto se logra con el castigo...


Repito, el apoyo efectivo debe comenzar tempranamente.


2º Ordenar una mesa de estudio, un lugar iluminado, cómodo, aislado del bullicio, un horario regular para revisar útiles, tareas y estudio de lecciones, son otros compañeros inseparables para que la vuelta al colegio sea un aporte a la alegría y felicidad de nuestros niños.






Guillermo López López
Profesor


Marzo - 2006


sábado, enero 28, 2006

Vacaciones de Verano

Al fin llegaron las vacaciones para nuestros niños y los adolescentes de Enseñanza Media. Para los de la Básica es cercanía de muchos juegos, de muchos amigos, de muchas horas de alegría y de un largo tiempo para explorar en su imaginación la cercanía con el placer de estar alejados de las tareas . Que los regalos de Navidad, que las largas horas del atardecer, que las visitas de vecinos, de parientes y de muchos amigos que van apareciendo son el centro de la conciencia de los más pequeños y de los jovencitos para alivio del cerebro y del corazón tan agitado en los meses anteriores. Mientras los padres también, todavía ligados a sus labores, concurren con simpatía a la fiesta que es el verano, pero sin dejar de evaluar los éxitos y los tropiezos del año escolar de sus hijos.
Y nosotros , los Profesores, concurriendo a la misma fiesta, no dejamos de pensar - quizás a espaciados intervalos de tiempo - en nuestros educandos y en el camino recorrido recientemente, pero con el agregado de estar ideando mejores estrategias para hacer más óptimo el crecimiento y el aprendizaje de nuestros niños.
Si tuviéramos que sintetizar las ideas que nos invaden la mente en vacaciones son más de una decena las que quisiéramos hacer públicas a nuestros Apoderados para que en marzo juntos reiniciemos la travesía del nuevo curso. Aquí van algunas que se hacen imprescindibles:
1.- Las vacaciones son el más justo período que la sociedad dispone para los estudiantes y que hay que vivir plenamente, ojalá saliendo, durmiendo y despertando en un cielo distinto al que se vive diariamente.
2.- Ojalá nuestros niños y jóvenes tengan cercanía con la lectura- esa que despierta la imaginación, la que recrea, la que informa, la que hace pensar en mundos, esos mundos a los cuales llegamos sólo teniendo en nuestras manos un diario, una revista o un libro.
3.- Ojalá estén cerca del deporte y la música.
4.-Ojalá descubran que sólo los estudiantes son los privilegiados miembros de la sociedad que a comienzos de diciembre desaceleran sus preocupaciones y comienzan el descanso por otro largo mes - enero - y otro mes más - febrero - y que a mediados de marzo recién comienzan a tomar los útiles del quehacer escolar. Es decir, por más de tres meses han detenido la marcha - su preparación académica - que venían ha ciendo, al igual que todos los laboriosos ciudadanos de la patria.
5.- ¿Este merecido descanso no está expuesto al peligro de la paralización casi total? ¿ Al debilitamiento de los cimientos de la construcción que se venía haciendo? ¿ Se podría reiniciar un nuevo período o curso con tranco pausado, con la lentitud propia del reciente largo período vacacional o es necesario tomar precauciones desde la primera semana ?
15 de Enero de 2006.-

domingo, enero 15, 2006

La mala conducta en Nuestra Escuela

Si “la aplicación” desapareció de la terminología de muchos profesores y de la literatura oficial, también lo hizo “la conducta”. Pero, sin embargo, el sentido de ambos términos y su cabal sentido tendrán plena vigencia en todo tiempo en el discurrir de las actividades escolares. Que los niños – y los jóvenes – manifiesten, progresen y adquieran cada día más aplicación sigue siendo un objetivo de sus maestros actualmente. Sin lo anterior, no hay crecimiento académico que es lo que miden las Universidades que forman las élites educadas en nuestro Sistema. Que los niños sean evaluados y estimulados a mejorar su comportamiento -o a armonizar sus tendencias con las necesidades de su entorno- sigue siendo una meta de la escuela.

Por más que las influencias académicas de los teóricos del extranjero cambien o desglosen ambos términos, para el Profesor seguirán siendo dos aspectos de la formación de los niños, dominantes en sus preocupaciones.

Por otro lado, los maestros, junto con sentir desvalorizada su formación, especialmente desde el inicio de la gobierno militar, se han convencido que nunca estarán preparados a cabalidad y que en calidad de menoscabados, admiten que no enseñan bien, ni son luz potente en la adquisición de hábitos socialmente válidos de sus alumnos.

La minusvalía, hoy tan interiorizada en muchos de ellos y repetidamente declarada a través de argumentos menoscabantes, por el Ministro de Educación del Presidente Ricardo Lagos , no es propia, por ejemplo de quienes nos formamos en la Escuela Normal. Donde la riqueza de la formación en esas aulas, nos ha respaldado para ejercer nuestra labor sin “el complejo” instaurado oficialmente que dice que el Profesor actual no enseña bien, ni está preparado para hacerlo. Por esto, en gran parte, en forma admirable, muchos maestros han optado por perfeccionarse, a costa de grandes sacrificios personales. Muchos de los incentivos económicos ofrecidos no se han cumplido y forman parte del cúmulo de frustraciones que acompañan a tanto jefe de hogar o madre que ejerce la docencia.

Junto con lo anterior, no se debe desconocer que el sistema económico que se nos impone, de manera tan extrema, como lo afirman los especialistas, juega un papel preponderante como molde del comportamiento de las personas de nuestro tiempo y obviamente de nuestros niños y adolescentes. Al modo de las transacciones económicas, basadas en el lucro y la ganancia, sin sentimientos ni moral, se han instalado los modos de actuar de los chilenos. Es decir, obviamente, pero, bruscamente nuestra convivencia, hoy es totalmente distinta al pasado más reciente, especialmente en los medios urbanos. Y, lo peor, tiende a ampliarse a toda la personalidad de la nación (ni que decir “qué tiempo” les permite a los padres, este sistema, para dedicarles a sus hijos, después de cumplir agobiantes jornadas laborales). Así tenemos educandos con serios déficit conductuales. Además, este modelo económico necesita y orienta su pedagogía vulgarizando la cultura, especialmente a través de sus publicidades, patrocinando un tipo de conciencia a través de la poderosa T.V. Es decir, nuestros niños aparte de verse afectados en su conducta., léase violencia escolar, por ejemplo, no tienen incentivos para adquirir la cultura clásica, seria y forjadora de Aptitud Académica. Apenas leen, apenas entienden lo escrito…consumen información, etc. También “la tarea para la casa” está en decadencia total.
Además, la comunidad y la familia, dudan de la escuela, dudan de la idoneidad de sus maestros, desconfían del clima escolar que favorecería a sus hijos. Por ello, se han alejado del alero que tradicionalmente les atraía y se cobijaban. Pocas son las políticas que esta institución ha puesto en práctica para evitar ese distanciamiento. Por el contrario, conscientes que en lo formal es bien valorada su labor, en lo material constata que la agresividad de los apoderados es cada vez mas creciente y paradojalmente, tienden a separarse más de las familias. En boca de muchos docentes y directivos están las frases “hoy no se cuenta con los apoderados”, “los apoderados sólo causan problemas y hay que mantenerlos lo más lejos posible”.
Contraria y paradojalmente, se les demuestra a los padres que no queremos nada con ellos – y poco con sus niños. Son varias las prácticas nuestras en que se constata este grave error; dos son las más importantes expresiones cotidianas que afectan directamente a los educandos:


1.- Nadie, ningún docente recibe a los niños en la puerta de la Escuela.
2.- Nadie, ningún docente, observa y comparte sus recreos.

Repito, con estas aberraciones les demostramos a los padres que no queremos nada con ellos. Lo mismo a los niños y lo peor: le demostramos que allá muy lejos estamos nosotros, sus guías espirituales , y , que sólo en parciales momentos de la jornada nos acercaremos a ellos.
Por esto, motivar la clase es tan difícil, por lo mismo, controlar la disciplina es tan complicado. En consecuencia, enseñar, despertar, hacer que hagan, aprender a aprender o como quiera decirse, es casi imposible, por más que estén al acecho los Contenidos Mínimos Obligatorios y otras lindezas (no me referiré a otra máxima aberración: tener 45 niños en la sala de clases ).

Objetivando la enumeración anterior ¡Qué lejos estamos de la bella experiencia práctica del libro “Corazón”: el maestro recibiendo a sus niños; los niños vivenciando a sus maestros desde la calle…! Hoy ya no es posible. El maestro o la profesora jugando, u observando – a veces la más poderosa relación – la recreación de sus educandos, ya no es posible. Conversar en el patio, oír sus inquietudes , aparte de fascinante, es el mejor entorno – quizás – para educar.

Por un error gigantesco, inmerso el profesorado en el sistemático menoscabo de la últimos 30 años, respondió a la Comunidad que no eran sus roles los dos anteriores. Es decir, a la hora del descanso y recreación de sus niños, él también reclamó para sí, lo mismo. Por tanto, a la hora de recreo los niños permanecen solos. Así, acompañado de sus fieles líderes sindicales logró por Ley alejarse de sus niños. Y, los niños cayeron en manos de auxiliares, que, sin preparación y con un trabajo físico deteriorante, se han hecho cargo de ellos y de paradocentes que tienen – valgan las excepciones – mucho de para, pero nada de docentes (otro gremio menoscabado y mal pagado).
Es decir, allá muy lejos de nosotros están nuestros niños, en cuerpo y alma…… Y, si la educación, es de origen griego y de una época donde el alma era el centro del impacto de la Paideia …. de ella queda poco. Acá, muy lejos, también, estamos nosotros, pero sólos, sin niños.

3.- Ningún curso “se forma”, hace filas, camina disciplinadamente.
4.- Pocas Escuelas celebran Actos Cívicos semanales, pocos cantan la “Canción Nacional”.

Todo porque la Escuela Europea y Estadounidense del “ lesser faire “ ha reiterado majaderamente que es anticuado “el orden”. Quizás allá, con 20 alumnos y riqueza de recursos es posible aquello. Pero, acá, no es lo mismo.

He constatado en un Liceo en que ejercí por más de dos décadas, que dos veces al año, cuando más, los cursos se formaron, cantaron y participaron de su Acto Cívico. Es decir, la Civitas, la ciudad que es el Liceo, no organizó ni hizo conciencia en esos jóvenes de la hermosura de estar juntos, crecer y cuidar esa Civitas. Allí mismo, sin esa práctica pedagógica elemental debieron dividir la magna fiesta de Licenciatura de sus Cuartos Medios en parcialidades de unos pocos cursos, a distinta hora, para evitar la grave indisciplina que se producía en años anteriores. Todo, por esta carencia que es responsabilidad de quienes educan. Transparentar y corregir estas aberraciones ya no es posible.

Si alguien me demuestra que las aberraciones enumeradas no son determinantes en el deterioro de la aplicación y la conducta de nuestros niños quiere decir que no entendí nada de docencia en mis 40 años de práctica en muchos Liceos y Escuelas de Santiago. Porque, la verdad de la Educación, los frutos que ella produce, es en la sala de clases y en sus patios donde comienza ese germen tan esperado por la sociedad. Ni sociólogos, ni viajados superdocentes, ni leídos opinólogos pueden más que el sencillo Profesor que esta frente a sus niños en ambos ámbitos, la sala de clases y los patios de la escuela.
Finalmente, y excusándome por mis incompletas lecturas no sé si Ray Bradbury haya escrito un cuento donde "los profesores eran contratados para los recreos de los niños…. donde concursaban con esperanzadoras recompensas para asistir a los juegos, a los recreos y a la llegada de los niños a la Escuela”….
No creo que la forzada orientación neoliberal de nuestras autoridades educacionales llamen a proveer estos cargos rentados mediante postulaciones especiales. Y, si lo hicieran, podrían con visión solucionar estos serios problemas y acrecentar en forma magnífica más aplicación y mejor conducta en nuestros niños.

Colegas, hagamos el intento por iniciativa propia y corrijamos estas falencias de la mayoría de nuestras Escuelas, los frutos serán abundantes.
Lo pienso y lo digo en esta Comunidad Escolar tan comprometida y excelente, pues me llena de simpatía haberle pertenecido, por unos pocos meses.


Guillermo López López
Escuela D-416, “Federico Acevedo Salazár”
Cerro Navia
Diciembre 2005

sábado, enero 14, 2006